Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y le dijo: — Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! —Marta, Marta —le contestó Jesús—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará”. Libro de Lucas capitulo 10: versículo 38 al 41.
En nuestra vida nos preocupamos mucho del trabajo, estudio, quehaceres domésticos, la familia, los amigos, entre otras; pero no nos concentramos en el punto principal de nuestras vidas, DIOS, dejamos de lado leer diariamente su palabra, tener un contacto cercano con el. Acerquémonos mas a Dios y dejemos le nuestras cargas y preocupaciones ocupémonos de sus asuntos que el se ocupara de los nuestros.
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